Mi nombre es José Luis Castillo Flores y nací el 2 de septiembre de 1989. Soy natural de Telde, una ciudad situada al Este de Gran Canaria —políticamente España, geográficamente África—. Así es: soy canario y grancanario —en este orden y no al revés.

Situación actual

En junio de 2011 acabé la Licenciatura en Traducción e Interpretación: inglés, por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Mi lengua C es el alemán, pero en estos años he tonteado con el polaco (hasta DII), el árabe (hasta DIII) y el japonés (nivel básico de la Escuela Oficial de Idiomas). Esto me ha servido para indagar en idiomas muy dispares y para llegar a la conclusión de que quiero emplearme a fondo con el alemán y el japonés —además del inglés, por supuesto.

Ahora mismo estoy cursando el Máster en Traducción Audiovisual que ofrece la Universidad Autónoma de Barcelona, aunque lo compagino con mi trabajo de traductor autónomo y con mi participación activa en el proyecto «TheOp4All» del grupo de investigación TELL. Lo que más me llama la atención es mudarme fuera de España pero aún tengo que currar mucho para poder ahorrar y dar el gran salto. ¡A ver qué me depara el futuro!

¿Por qué el METAV?

Cine

Desde pequeño, mi sueño ha sido dedicarme al cine. Solía ver mucha televisión aunque, por suerte, en aquella época había una amplia programación infantil, así que no me ha afectado al cerebro negativamente, como le pasaría a un niño de hoy. Para calmar mis ansias artísticas, estudié en la Escuela de Teatro de mi ciudad, lo que me permitió acceder al mundo del espectáculo —y conocer a mucha gente metida en el ajo— al participar en distintas series de televisión de producción canaria, en películas de cobertura nacional y en obras de teatro. Cuando acabé el instituto, tenía muy claro que quería ser director de cine, pero no se presentaba a primera vista como un futuro muy sólido —ni barato—. Así que, tras escuchar los cariñosos consejos de mis padres, decidí ingresar en Traducción e Interpretación porque los idiomas eran mi otra debilidad y porque considero que es una carrera comodín en la que no cierras puertas. Así que cuando cerré esa etapa, y con la idea del cine aún resonando en mi cabeza, me decanté por esta modalidad de especialización, que es la que más me acerca a esta esfera y, por lo tanto, la que quiero desarrollar a toda costa.

Videojuegos

Me enamoré por primera vez con ocho años. Y sí, fue de un videojuego. Fue en 1997 cuando me regalaron mi primera PlayStation junto al Final Fantasy VII, aunque mi relación con ellos ha sido muy intensa: GameBoy, Megadrive, GameBoy Color, GameBoy SP, PlayStation 1, Nintendo 64, PlayStation 2, NintendoDS, PlayStation 3, PSP y Wii. Incluso hoy por hoy, en los momentos más duros, nada me sienta mejor que volver a meterme en la piel de Cloud Strife y pasar horas y horas con esos personajes tan increíbles que creó Square. Con los años empecé a notar, cada vez que lo jugaba, que la traducción dejaba bastante que desear. Poco después descubrí que el juego que lo antecedía en la saga, Final Fantasy VI, ni siquiera se había traducido al español. Fue entonces cuando me lancé a la aventura, papel y bolígrafo en mano, de traducir por primera vez.

¿Qué espero del blog?

He decidido relatar mi andadura a través de un blog porque creo que es una buena forma de seguir impregnándome de la experiencia de otros y porque creo que tú también podrás sacar algo positivo de aquí. A ver si soy capaz de actualizar con constancia y de no saturarme a la primera de cambio.

¡Disfruta del sol! 😀